domingo, noviembre 15, 2009

Un día mas...

Era un día más, madrugones, masas adormiladas y viajes subterráneos.
Era un día más, quedarse dormido, perder la noción del tiempo,
cumpleaños feliz, pelucas rojas, movida de los 80 con la generación del siglo XXI.
Era un día más, soledad y sofá. Trasnochar frente al televisor y soñar despierto.
Una noche más. Hasta que escuchó sus tacones al otro lado de la línea.
La echaba de menos, o eso decía.


Los sueños lúcidos son extraños.
Y ahora toca pasar el aspirador.

domingo, octubre 25, 2009

Paradojas

¿Como se puede orientar a nadie hacia la consecución de sus derechos laborales cuando están pisoteando los tuyos?
Es una pregunta que siempre me he hecho, y que en teoría, trabajando en el sector en que lo hago no debería haber tenido que hacerme nunca...pero eso solo en teoría.
La realidad es que, cuando tengo un horario estupendo, un sueldo medio decente y unos buenos compañeros, tengo un curro de mierda; cuando tengo unos buenos compañeros y un sueldo medio decente, tengo un horario de mierda. El curro es cosa aparte, pero llevadero en la mayoría de los casos.
No, no voy a decir que cuando tengo todas las condiciones tengo unos compañeros de mierda, porque mentiría, pero sí que existe ese par de personajes en cada trabajo que hacen que la injusticia general se haga más patente. Me explico:
Compañer@ inútil, intransigente, vago o todas las cosas a la vez que hacen que te plantees el porqué te han contratado si lo que valoran es un lameculos incompetente, o un inútil lameculos. (la cualidad de succión o lamida suele ir asociada a tan altos adjetivos, no me preguntéis por qué...).
A título personal me considero más mula de carga en trinchera que cualquier otra cosa.
De hecho mis dos últimos trabajos terminaron más por este motivo de incomprensión y no aceptación (por mi parte) que por otra cosa...da que pensar a veces que no soporto un trabajo estable...otras que no soporto imbéciles...en ambas ocasiones se volvió a solicitar mis servicios, y dije "no gracias", así que imagino que es más bien por la segunda opción.
En fin, no voy a decir tampoco que en esta ocasión esté descontenta con el equipo, más bien debo decir todo lo contrario, creo que por primera vez tengo l@s mejores compañer@s que podría tener, y el trabajo es estupendo, libertad de acción y de decisión, y en apariencia, confianza por parte de quien se supone, ha de valorar nuestro trabajo.
¿El problema? El sueldo y el horario inversamente proporcionales al genial ambiente que se respira. Incluso prescindiendo del sueldo, sería capaz de quedarme más tranquila si todavía pudiese disfrutar de mi vida personal.
Este hecho se expuso a la dirección, con argumentos para la adaptación del horario más que lógicos (se trata de un proyecto de orientación laboral a desempleados), implicando una total atención del servicio en los horarios que tenían establecidos (innecesarios a mi entender y al de quien trabaja en el área laboral), pero consiguiendo un par de tardes a la semana para que al menos, pudiéramos atender a nuestra vida personal más básica (familia, amigos, novios...vivir, en definitiva).
La respuesta es clara ¿cierto? Si no, no estaría desahogando, y planteándome una vez más, para qué coño quiero que me guste lo que hago en el trabajo, si no puedo hacer nada más que eso.
Hace tiempo que me prometí que no volvería a dar al trabajo un minuto de mi tiempo más del estipulado salvo hecatombe laboral. Mi vida es otra cosa.
Y mi vida se acaba de ir por la puerta para meterse 400 km de vuelta a casa, como cada domingo.
Mi vida se ha ido hace una semana a Roma a ver a su sobrina y todavía no he podido llamarla a una hora prudencial.
Mi vida lleva sin sonreirme y hablarme con lengua de trapo desde hace otra semana, porque cuando llego ya está en la cama, como debe ser.
Mi vida me quita horas de descanso porque es el único modo de verla y disfrutarla un poco.
Mi trabajo abarca entre 12 y 14 horas, entre idas, venidas y tiempos de descanso (que para que coño quiero yo 2 horas para comer cuando me cuesta 1 y cuarto solo llegar a mi casa..), no me permite disfrutar los fines de semana (ahí entramos en lo económico) sin hacer malabarismos a final de mes, ni compensa mínimamente las pérdidas que le suponen a mi corazón los minutos que no paso con aquellos a los que quiero.
Entonces, la decisión es sencilla ¿verdad?. Pues no, lo será en junio, porque soy tan gilipollas de terminar lo que empiezo.

martes, octubre 06, 2009

Él dice, ella dice...

"Me haces muy feliz..."
No tienes ni la más remota idea de lo que es eso.
Tendrías que ser yo mientras te miro para saberlo.
Y tal vez, solo tal vez, pudieras hacerte una ligera idea de lo que es, e intentar explicármelo.
Claro que, tú podrías decirme lo mismo.
Puede que en eso consista.
Puede que sea por todo eso, y por nada de eso.
Podrían ser las enormes ganas de llorar y comerte a besos cuando dices cualquier cosa como si no estuvieras diciendo nada importante.
Cuando me miras porque te miro y preguntas ¿qué? con cara de no saber lo que acabas de hacer...cuando acabas de conseguir que esta cínica irredenta vuelva darse cuenta que lo de hace un minuto no era quererte...no era ni la mitad de querer de lo que te quiere al segundo siguiente...y de lo que te querrá en tu próximo ¿qué?...
Como sigas así va a terminar por darme un ataque...de tí...voy a por el desfibrilador...ven cuando quieras.

martes, septiembre 15, 2009

Viaje cotidiano

Los chicos del autobús alardeaban de sus jóvenes cuerpos colgándose de la barra y haciendo flexiones.
Las niñas de instituto miraban de reojo y reían en voz baja, como intentando ser discretas en su indiscreción.
Entonces se giraron y bajaron todos juntos en la misma parada. También bajó aquella mujer, joven, aunque a ellos debió parecerles poco más que su madre.
Sonreía a su lado, a la espera del autobús de conexión en su largo camino a casa.
Uno de ellos la abordó, como pretendiendo un nuevo alarde a su costa.
"Señora", le dijo, "seguro que su marido no está tan estupendo como yo", lanzó con una sonrisa pícara dirigida a una de las jovencitas, rubia y aparentemente tímida.
Ella se limitó a sonreir al muchacho y a encogerse de hombros. "Bueno, eso es cuestión de opiniones, seguramente para tus amigas sea como tu dices". Y continuó con su lectura, como queriendo seguir en su papel de espectadora de aquel espectáculo pueril.
El chaval continuó su charla sobre sí mismo y sus virtudes, haciendo una comparativa con aquel rival inexistente que representaba el posible esposo de la mujer del libro. Después de todo una chica mayor como aquella, tan normal, tan dentro de lo que se supone que debe ser una "madre", no podía resultar ninguna amenaza a su incipiente masculinidad.
El hombre del anuncio de cine más grande de la Gran Vía se acercó a la parada de autobús y todo el grupo de adolescentes enmudeció.
Se quedó de pié, de espaldas a la calzada, observando a la mujer del libro. Ella levantó la vista y sonrió.
Guardó lentamente su lectura en el gran bolso desgastado que llevaba.
Se levantó y le pasó a aquel modelo de perfección el brazo por el hombro, besándole suavemente en los labios.
"Llegas tarde" le dijo, "pero te perdono".
Mientras se alejaban juntos de la parada del autobús ella giró la cabeza y volvió a sonreir, repitiendo el encogimiento de hombros.
Una sonrisa pícara y resignada fue la respuesta que obtuvo por parte de su improvisado contrincante, que ya ideaba otra estrategia con la que atraerse la atención del objeto de su deseo.
Pero esta vez lo haría confiando en sus propios méritos, sin comparaciones peligrosas...la prudencia era obligada.
...
Esta noche ella volverá a soñar con que a partir de mañana, ese será su día a día. Una parada de autobús. Una espera. Cada día.
Mañana al despertar, sabrá que todavía le queda tiempo por seguir soñando lo mismo. A pesar de eso, sonreirá.
Para A.L.
no me gusta la palabra, pero creo que hoy, solo tú te lo mereces.

miércoles, septiembre 02, 2009

Mi ombligo

He perdido a tantas personas en estos últimos 4 años que ya no sé qué sentir...
Los que se fueron para siempre prematuramente siguen conmigo, también para siempre.
Los que desaparecieron en la bruma del tiempo, a saber por qué unos, y con sus propios porqués otros, tampoco quieren dejarme. Esos son los verdaderos fantasmas, los que duelen sin consuelo.
Por desgracia los primeros han sido más numerosos, en exceso diría yo, que los segundos.
No quiero hacer una reflexión sobre la vida y la muerte, pero una y otra vez esta puta vida me lo pone delante de los ojos y me muestra que mañana podría no estar aquí.
No tengo tiempo que perder en rencores, ni propios ni ajenos.
Lo que no puede ser no puede ser, y además es imposible, que dicen por ahí.
Lo que podría ser por mí, necesita de respuestas ajenas...aunque tenga más paciencia que nunca, no sé si estoy dispuesta a gastarla toda, no creo que pueda aguantar más golpes de los que ya llevo. Miento. Si puedo. Pero no quiero.
Voy a mirarme un rato el ombligo. Voy a mirar toda mi vida tu ombligo, si me dejas.
Creo que por fin sé, como dice Fito, que no siempre lo urgente es lo importante.

domingo, agosto 09, 2009

Egocentrismo...

" El interés del creador es conquistar la naturaleza. El interés del parásito es conquistar a los hombres..."
"La necesidad básica del creador es la independencia. La mente que razona no puede trabajar bajo ninguna forma de coerción. No puede ser sometida, sacrificada o subordinada a ninguna consideración, cualquiera que sea esta. Exige independencia total en su función y es móvil. Para un creador todas las relaciones con los hombres son secundarias.
La necesidad básica del parásito es asegurar sus vínculos con los hombres que lo alimenten. Coloca las relaciones en primer lugar. Declara que el hombre existe para servir a los demás. Predica el altruismo.
El altruismo es la doctrina que exige que el hombre viva para los demás y coloque a los otros sobre sí mismo.
Pero nadie puede vivir para otro. No puede compartir su espíritu, como no puede compartir su cuerpo. El parásito se vale del altruismo como arma de explotación e invierte los principios morales del género humano. Les enseña a los hombres preceptos para destruir al creativo. Les enseña que la dependencia es una virtud...."
"He venido aquí para manifestar que no reconozco a nadie derecho alguno sobre un minuto de mi vida. Ni sobre parte alguna de mi energía. Ni sobre ningún logro mío. No me interesa quien lo pida, cuántos son los que lo hacen, ni el tamaño de su necesidad.
Quise venir aquí a decir que soy un hombre que no existe para los demás.
Tenía que decirse. El mundo parece una orgía de autosacrificio..."
"Quise venir y declarar mis términos. No me interesa existir bajo ningún otro."
HOWARD ROARK (juicio a Howard Roark, pág. 735/736)
EL MANANTIAL de Ayn Rand
A veces un libro te descubre el verdadero sentido del egoismo...a veces descubres que eso es exactamente lo que quieres ser, lo que eres, lo que serás.
Y entonces comienzas a sentirte bien, cuando creas espacios, abrazos y palabras nuevas...y la tristeza de comprender que la costumbre se hace ley...el altruismo se cobra el precio de la originalidad de los creadores...
Los parásitos creen tener derechos sobre aquello a lo que no han dado vida...y exigen más...y más...y más...Howard ha hablado hoy por mí.
Una vez alguien me preguntó como estaba tan segura, desde muy niña, de ser diferente y única...en ese momento pensé que lo triste es que esa persona no tuviera conciencia de su propia individualidad...y tratara de hacerme dudar de la mía.

viernes, julio 03, 2009

Lo sé...

A veces el mundo parece pararse
a veces el mundo parece abandonarte
a veces el mundo gira sin ti, y contigo
aunque no lo creas
no siempre el mundo conoce tu dolor

Aunque no lo creas
estaba allí para tí
aunque no lo creas
el mundo se ve ridículo sin tí

Aunque no lo creas
las brujas no siempre saben cuando sobran
ni cuando están de más

Aunque no lo creas
ahora lo sé
ahora.

Sé que fallar a quien quieres
es lo peor del mundo
ahora lo sé
ahora.
Number of online users in last 3 minutes